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Guatemala (Notimex)- Con el rostro adusto, la mirada fija y la voz firme, el general retirado Otto Pérez Molina afirmó que su gobierno se dedicará a salvar a Guatemala de la “quiebra moral y de valores” en que se hundió en los últimos años.
Pérez Molina, de 61 años, quien fue férreo opositor del gobierno saliente, asumió como presidente de Guatemala para el periodo 2012-2016 en ceremonia solemne cumplida en el Domo Polideportivo de la zona 13 de la capital.
En su discurso de toma de posesión, que se prolongó por 50 minutos, interrumpido de manera constante por los aplausos brindados de pie por sus simpatizantes, Pérez Molina criticó en duros términos al gobierno saliente.
“Hablo de quiebre moral pues los valores se han perdido en Guatemala. El respeto a la autoridad y los valores han sido sustituidos por la cultura de la corrupción y la impunidad”, enfatizó ante unos siete mil asistentes que colmaron el Domo.
En un escenario compartido con el expresidente Colom y el exvicepresidente Rafael Espada, abucheados por sus enemigos políticos en medio del acto solemne, el nuevo presidente deploró la labor del gobierno saliente por sus fracasos en la gestión económica, social y de seguridad.
Con el puño derecho levantado, la mirada al frente y con voz enérgica, se comprometió a “rescatar” las instituciones de Guatemala “del desorden y la corrupción que las tiene infectadas”.
Dijo que este año es positivo por el cambio de una era del calendario indígena y que en Guatemala, “cuna de la Civilización Maya”, se hace votos por la llegada de una “nueva era de paz y esperanza”.
En el acto solemne de la investidura presidencial que se realizó por primera vez en el Domo estuvieron presentes los jefes de Estado o de gobierno de México, Colombia, Belice, Costa Rica, El Salvador, Georgia, Honduras, Haití, Nicaragua y Surinam.
El nuevo gobernante guatemalteco abogó por una política de seguridad regional integral y pidió el apoyo de la comunidad internacional, en especial de países como México, Colombia y Estados Unidos –por su corresponsabilidad en el problema- para la lucha contra el crimen transnacional.
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