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Dallas- Esa taza de café en la mañana podría eliminar sus telarañas mentales –o causarle dolores de cabeza indeseados.
El doctor James Bibb, un profesor adjunto en el Centro Médico de la UT Southwestern, describe la cafeína como el estimulante más antiguo conocido por el ser humano. Pero también advierte que puede exacerbar condiciones médicas o causar dolores de cabeza por medio del síndrome de abstinencia u otros efectos sobre el cerebro.
“La cafeína ha demostrado ser una droga útil,” dice el doctor Bibb, quien tiene un doble puesto, tanto en psiquiatría como en neurología y neuroterapéutica en la UT Southwestern. “Pero, como con todas las cosas, se requiere moderación para poder recibir sus beneficios.”
La cafeína estimula a las personas en dos formas, dice el doctor Bibb. Finalmente facilita la liberación de la acetilcolina, un compuesto químico que previene la somnolencia. La cafeína también bloquea un tipo de receptor de adenosina ubicado en la parte del cerebro que controla el aprendizaje basado en recompensas. Al bloquear estos receptores y mantener el cerebro listo para recibir recompensas, la cafeína mantiene alerta a las personas.
La cafeína también tiene efectos negativos bien documentados, dice Bibb. Puede elevar el ritmo cardíaco, causar temblores motores y musculares, elevar la presión arterial y puede actuar como un diurético que reduce el contenido de agua en la sangre. Esto puede afectar a las neuronas sensitivas en la dura, una capa de tejido muy delgada que envuelve al cerebro y que podría ser la fuente de dolores de cabeza.
“Una pequeña cantidad de cafeína puede ser muy útil, permitiéndonos trabajar de manera enfocada y con atención, así como permanecer alertas y despiertos,” agrega el doctor Bibb. “Pero en exceso puede resultar mala para la salud.”
Para conocer más acerca de los servicios clínicos en las neurociencias, incluyendo psiquiatría, que se ofrecen en la UT Southwestern, visite www.utsouthwestern.org/neurosciences.
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